Anterior a la aparición de los primeros equipos de Aire Acondicionado, la temperatura en una estancia se controlaba mediante la manipulación del agua y su transporte a través de aire o gravedad. Un dato curioso, en 1880 el Madison Square Garden Theatre de NY gastaba 4 toneladas de hielo cada tarde para enfriar su auditorio.
Hasta la aparición del primer Aire Acondicionado patentado por Willis Haviland Carrier. Años después Stuart Crawer le añadió un filtro antipolvo.
Willis Carrier sentó las bases del Aire Acondicionado moderno, pero se encontró con la problemática del aumento de humedad relativa, al estudiarlo, dedicó sus esfuerzos a desarrollar el concepto de climatización de verano.
El objetivo principal de W. Carrier era controlar la temperatura y humedad en el proceso industrial. La primera industria en utilizar los avances de Carrier fue la del algodón en el sur de Estados Unidos. Ésta tenía el problema que debido a la falta de humedad las fibras de algodón se convertían en pelusas por un exceso de electricidad estática.
En cuanto a la calefacción, Rookes Evelyn y John Dowsing patentaron en 1892 el primer radiador eléctrico, sin embargo, hasta casi medio siglo más tarde no llegaría el primer calentador de aire, ideado por el Alemán Bruno Eck.




